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Diarios de un observatorio natural

Socioecología y conservación en los bosques y montañas del sur

Cómo estudiar lo que no se ve: metodologías para monitorear mamíferos crípticos en los bosques andinos de Pucón


Vanessa Coldwell, Imperial College, UK.


Antes de poder responder preguntas sobre dónde vive la güiña, cómo se mueve o de qué se alimenta, hay una pregunta más fundamental que resolver: ¿cómo se detecta un animal que casi nunca se deja ver? En estos bosques, esta pregunta no es trivial. Las pendientes empinadas, la vegetación densa, las lluvias persistentes y los inviernos con nieve hacen que el monitoreo sistemático de mamíferos sea un desafío logístico y económico considerable.


La tesis de maestría presentada en el Imperial College London en 2008 por Vanessa Coldwell, desarrollada en el marco del Proyecto Darwin en los bosques andinos de Pucón, abordó precisamente este problema — y sus conclusiones sentaron parte de la base metodológica sobre la que se construyó buena parte de la investigación posterior en el Centro de Estudios, Lodge Kodkod.


Para su tésis, Vanessa analizó tres temporadas de campo entre 2007 y 2008, comparando la efectividad y el costo de dos métodos principales de detección: las cámaras trampa y los transectos de huellas en nieve. Las dos especies focales fueron la güiña (Leopardus guigna) y el zorro culpeo (Lycalopex culpaeus) — elegidas por ser respectivamente la especie amenazada de mayor interés conservacional en la zona y la especie con la mayor tasa de detección entre los carnívoros nativos. El trabajo de campo se desarrolló en los bosques templados valdiviano-patagónicos de La Araucanía, a lo largo de 58 estaciones de cámara trampa distribuidas en diferentes tipos de cobertura forestal — fragmentos pequeños, fragmentos grandes y bosque continuo — a altitudes de entre 400 y 800 metros.


Los resultados sobre el rendimiento de las cámaras revelaron diferencias estacionales marcadas. Durante los dos veranos monitoreados, la tasa de disparos falsos — fotografías sin animal — rondó el 33%, un valor manejable. En invierno, esa cifra se disparó al 75%, en gran medida debido a la nieve que bloqueaba los sensores infrarrojos activos, a la caída de ramas y a las condiciones extremas de humedad y frío. La conclusión fue clara: las cámaras trampa son herramientas eficaces en verano, pero problemáticas y costosas en invierno en este tipo de paisaje.


Frente a este problema, los transectos de huellas en nieve emergen como una alternativa prometedora para la época invernal. Con un costo estimado de £11 por detección — frente a los £75 que costaba cada detección por cámara en invierno — los transectos de nieve resultaron significativamente más económicos cuando las condiciones lo permitían. En los 64 kilómetros recorridos durante el invierno de 2007, se registraron 52 detecciones de mamíferos, incluyendo 19 de güiña — un rendimiento notable para una especie con densidades tan bajas y hábitos tan crípticos. Sin embargo, el método depende enteramente de la disponibilidad de nieve fresca, lo que lo hace vulnerable a variaciones climáticas como el efecto de El Niño, que retrasó las nevadas seis semanas durante el período de estudio.


Los análisis de ocupación — que estiman la probabilidad de que una especie esté presente en un sitio dado, corrigiendo por la probabilidad de no detectarla aunque esté presente — revelaron las limitaciones del conjunto de datos disponible en ese momento. Para la güiña, los datos fueron insuficientes para determinar con precisión qué factores del paisaje influían en su ocupación. Para el culpeo, los modelos sugirieron que el tamaño del fragmento forestal afecta la probabilidad de detección — siendo más probable detectarlo en fragmentos pequeños que en bosque continuo — aunque los efectos sobre la ocupación real fueron menos concluyentes.


Lo que la tesis dejó como legado más duradero no son tanto sus resultados ecológicos — reconocidamente preliminares — sino sus recomendaciones metodológicas. Más sitios, más temporadas, muestras más grandes: estas eran las condiciones necesarias para responder con rigor las preguntas que el proyecto Darwin se había planteado sobre la fauna de la región. En ese sentido, este trabajo funcionó como un diagnóstico honesto del estado del conocimiento en 2008 y como una hoja de ruta para la investigación que vendría. Desde entonces, la tecnología ha avanzado de forma notable, y el costo por detección ha bajado en igual medida. Este trabajo nos recuerda de las dificultades que experimentamos durante esta fase pionera en el uso de cámaras trampa para el monitoreo de fauna en Pucón, y de las grandes mejoras que hemos logrado desde entonces en nuestra capacidad de detectar y monitorear los mamíferos crípticos del bosque.


Referencia

Coldwell, V.N. (2008). An analysis of Methodologies used to study medium and large mammals in the Valdivian Temperate Rainforest of Central-Southern Chile MSc Thesis Imperial College.

 
 
 

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