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 6 ideas para que tu taller sea inolvidable

Todos queremos que nuestro taller sea fascinante, inspirador, e inolvidable, no es cierto? Pero como sabemos si los participantes están mirándote ansios@s para recibir tu sabiduría o si se están preguntando si falta mucho para el almuerzo? Cuál es la diferencia entre una experiencia agradable y un proceso transformador?

 

Un taller en el nido de Lodge Kodkod

Afortunadamente, existen ciertas practicas simples que pueden ayudar canalizar las energías del grupo en la dirección que buscas.

 

  1. El rompehielos. Empieza cada jornada bien, tomándote el tiempo de saludar y reconocer la presencia de los demás. Es igual de importante fomentar que los participantes se saludan entre ellos para que cada uno se siente incluido y perteneciente al grupo.

  2. Definir el tiempo. Si todos saben y confían en la estructura de la jornada, nadie se distrae, preguntándose en que momento va a poder tomar una pausa. Este gesto de respeto mutuo se puede reforzar al usar un marcador visible, como por ejemplo una vela que al estar encendida (ojalá por un participante) significa que están trabajando. Al terminar la jornada, se puede cerrar con el ritual de apagar la vela, soltando el grupo del compromiso a prestar atención.

  3. Establecer acuerdos. Estar en un grupo de personas puede ser amenazante para algunos. Se puede cultivar una cultura de respeto mutuo, un espacio seguro y de confianza. Hacer explícito ciertos acuerdos, por ejemplo, no hablar sobre alguien si no están presente, o acordarse que si alguien se siente incómodo hacer una actividad, ellos tienen todo el derecho de negarse a hacerlo. También se puede acordar estándares básicos de housekeeping - cómo mantener el orden, aseo y puntualidad.

  4. Recibe retroalimentación. Ser empático con el real estado del grupo se puede lograr a través de varios mecanismos - por ejemplo, se puede elegir una persona para ser "el termómetro" del grupo, responsable de visar cuando se requiere una pausa, Si un taller involucra una convivencia más prolongada, se puede incluir en el programa un circulo para compartir, o un fogón - un espacio seguro para expresar lo que le pasa, solo que los demás escuchen, sin comentarlo directamente.

  5. Diversifica las actividades. Mientras más largo el discurso, menos eficiente el proceso de aprendizaje. Escuchar a un experto es importante, pero se aprende al poner en la práctica lo escuchado. Grupos pequeños de trabajo crean oportunidades para que todos, hasta los mas tímidos, hablen y se sienten personalmente involucrados. Teatro, arte, juegos y dinámicas enriquecen cualquier jornada y profundicen la experiencia de los participantes.

  6. Diseña el espacio. Las filas de sillas que todos recordamos de colegio no es siempre la mejor forma. A menudo, se asocia con una relación arquetípica Experto - Aprendiz. Es cierto que puede ofrecer más economía de espacio para grupos mas grandes, pero también se puede considerar configuraciones circulares que generan una relación de facilitador - cocreador.

Aunque ayuda observar estas sugerencias, no existe un formulario definitivo. Es más importante ser creativo, probando nuevas ideas. Los participantes van a apreciar la frescura de la novedad. En el fondo, el desafío es simple - apoya a todos para que se sientan aceptados, escuchados y seguros. Agregar tiempo suficiente para que coman bien y descansan, y cual sea la temática, tu taller tendrá la maxima oportunidad de ser recordado por todos.

 

Siento que a esta lista se le pueden agregar varias pautas más, pero este blog es un punto de partida y no la última palabra sobre el tema.